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Averías frecuentes en las puertas automáticas

Las puertas automáticas pueden sufrir diferentes tipos de averías. Como ya hemos comentado en otras entradas, el servicio de mantenimiento y arreglo de averías debe realizarlo un servicio técnico profesional cualificado para cumplir con todas las garantías exigidas por normativa. En general, la mayoría de los fallos de funcionamiento en las puertas automáticas se produce por un deficiente mantenimiento. La puerta realiza muchos ciclos de apertura y cierre, y se debe pasar un mantenimiento preventivo periódico para asegurar que está siempre en las mejores condiciones, y evitar así posibles averías.

Los fallos más habituales en las puertas de garaje son:

Fallo de apertura y cierre: si el fallo se produce en ambas direcciones, ni se cierra ni se abre, simplemente no se mueve, debes revisar el mando a distancia. Si éste funciona correctamente, otra posible causa es un fallo en el receptor de la señal. También debemos asegurarnos de que la electricidad funcione correctamente, para esto las puertas cuentan con un sistema de apertura manual con el que puedes comprobar si de esta manera se abre o se cierra. En último caso, y el más caro es que se trate de una avería del motor.

Fallo de apertura o de cierre: en este caso la puerta se abre pero no es capaz de cerrarse completamente o al contrario. Esta avería es habitual, y se puede deber a un problema en la configuración del cuadro de maniobras. Además, se debe comprobar que el sistema anti-aplastamiento funciona correctamente. Otra posibilidad es que haya un problema en el interruptor de límite de carrera,  se debe comprobar que se libere correctamente, y no continúe dando la orden de detención.

Ruidos raros a la apertura o cierre: si la puerta no se desliza de manera suave en su recorrido, o se escuchan ruidos extraños, se debe comprobar que no haya residuos en los raíles o en las ruedas. Estos elementos deben estar limpios y engrasados para asegurar un deslizamiento correcto.

Cables en mal estado: es posible que la puerta no funcione debido a un cable suelto o alguna mala conexión. El problema puede estar en que están fuera de sitio, mal conectados o simplemente no están cómo deberían.  Este tipo de averías pueden ser provocadas por las propias vibraciones del motor, por lo que en el momento de la instalación, todo el cableado quede oculto y seguro. 

Fusibles: Por último, la avería de la puerta automática también se puede producir por algún fusible fundido. En este caso no queda más remedio que ir desconectando todos sus accesorios (las fotocélulas, por ejemplo) hasta comprobar cuál de ellos está impidiendo que la puerta se mueva.

En Portagal realizamos mantenimientos preventivos y correctivos de las puertas automáticas por expertos profesionales con años de experiencia en el sector. Tenemos diferentes opciones y tarifas según las necesidades de cada cliente. Contacta con nosotros y te asesoramos sin compromiso.

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